Primero el aprendizaje; después, la herramienta
La actividad comienza con una necesidad del alumnado: practicar una habilidad, resolver una duda o comprobar lo aprendido. Después se redacta una petición que ayude a preparar el material.
Una petición con cuatro piezas
- Contexto. Explica a quién va dirigida la actividad y qué sabe ya.
- Objetivo. Indica qué debe aprender a hacer la persona.
- Tarea y formato. Pide un ejercicio concreto con instrucciones claras.
- Criterios de revisión. Solicita una solución y comprueba su exactitud.
Ejemplo para adaptar
Actúa como docente de ofimática para personas adultas.
Prepara una actividad de 20 minutos sobre la función SUMA.
El grupo sabe introducir datos, pero aún no usa fórmulas.
Incluye una tabla con 6 gastos ficticios, instrucciones sencillas, resultado esperado y dos errores frecuentes.
Evita datos personales y explica cómo comprobar el resultado.
Una revisión que forma parte del trabajo
- Resuelve el ejercicio antes de entregarlo.
- Comprueba que la dificultad se ajusta al grupo.
- Sustituye ejemplos ambiguos por situaciones conocidas.
- Contrasta afirmaciones y referencias antes de utilizarlas.
Reto: adapta el ejemplo para enseñar a preparar una presentación de tres diapositivas. Conserva un objetivo observable y un resultado que puedas revisar.
